Monumento a Nicolás Avellaneda en el Parque 3 de Febrero.

Se construyó en homenaje a Nicolás Avellaneda, oriundo de la provincia de Tucumán, que fue presidente de la Nación desde 1874 a 1880. Durante su mandato se aprobó la ley que consagró a Buenos Aires como Capital Federal de la República Argentina, además de culminarse la conquista de la Patagonia. La obra del escultor José Fioravanti. Inaugurado en 1935, lo hallamos en Avenida del Libertador entre las calles Fray Justo Santa María de Oro y John F. Kennedy. “La estatua de Avellaneda, que corona el grupo escultórico.

Fioravanti: Escultor argentino nacido en Buenos Aires el 4 de agosto de 1896, fallecido en la misma ciudad el 10 de octubre de 1977. Autodidacto, se inició muy joven en el arte, concurriendo luego a algunos talleres particulares. Expuso por primera vez en 1912, a los 16 años de edad, presentándose en el Salón Nacional.

La estatua del mandatario fue esculpida en mármol y se levanta sobre un enorme basamento de piedra, donde cuatro figuras femeninas miran hacia los cuatro puntos cardinales. Rodeando dichas figuras femeninas se encuentran relieves que representan los diferentes acontecimientos vinculados con el proceso de federalización de la ciudad de Buenos Aires.

La imponente obra fue realizada por el conocido escultor argentino José Fioravanti inaugurándose en 1935, en el sector de Jardines de Palermo.

Nicolás Avellaneda (1836-1885), fue un importante político presidente de la República Argentina (1874-1880). Durante su mandato se terminó la conquista de la Patagonia (1879) y se federalizó la ciudad de Buenos Aires (1880).

Presidencia de Avellaneda
El 14 de abril de 1874, en medio de una gran tensión política, se realizaron elecciones presidenciales. Avellaneda se impuso sobre Bartolomé Mitre, quien sólo triunfó en Buenos Aires, Santiago del Estero y San Juan.

Avellaneda fue el tercer y último mandatario del período denominado de las presidencias históricas argentinas. Como presidente compartió con sus antecesores un mismo proyecto de país que resultó fundacional para el estado argentino y que se basó en tres metas: “nación, constitución y libertad”. La nación entendida como la entidad superior que unificó a todas y cada una de las provincias en un estado común. La constitución como un catálogo de derechos que regulan las relaciones de las personas y limita a los tres poderes de estado. La libertad como principio básico del liberalismo.

Fue el primer presidente civil, no pertenecía a ninguna de las fuerzas armadas. Como le dice Sarmiento al entregarle la banda presidencial: “Es usted el primer presidente que no sabe usar una pistola”.

Políticamente opuesto a las aspiraciones autonomistas de la provincia de Buenos Aires, asumió la presidencia el 12 de octubre de 1874, a la edad de 37 años y 9 días, en medio de acusaciones de fraude y enfrentando una revolución liderada por Bartolomé Mitre, que sofocó en pocos meses.