Historia del Planetario Galileo Galilei

El Planetario Galileo Galilei está ubicado en la intersección de Avenida General Sarmiento y Belisario Roldán, dentro del Parque Tres de Febrero, en el barrio de Palermo, en la ciudad de Buenos Aires, Argentina.

El Planetario es una excelente opción para disfrutar en familia y con amigos, y de adquirir conocimientos científicos acerca del Universo.

Dirección: Avda. Sarmiento y Belisario Roldán, Palermo, Capital Federal
http://www.planetario.gob.ar
Teléfono: 4771-6629/4772-9265

Cómo llegar?

Colectivos:
12, 15, 29, 36, 37, 39, 41, 55, 57, 59, 60, 64, 67, 68, 93, 95, 102, 108, 111, 118, 124, 128, 130, 152, 160, 161, 166, 188.

Trenes:
Gral San Martín (Est. Palermo)
Gral. Belgrano (Est. 3 de Febrero)
Mitre (Est. 3 de Febrero)

Su cúpula tiene 20 metros de diámetro. Sobre ella pueden llegar a reproducirse 8900 estrellas fijas, constelaciones y nebulosas.

La primera función se realizó el 13 de junio de 1967. Del primer espectáculo participaron los alumnos del Comercial Nº 1 de Banfield y del Colegio de la Santa Unión de los Sagrados Corazones, de la Capital. Cornejo les mostró cómo estaría el cielo sobre Buenos Aires, la Antártida Argentina y el polo sur esa noche, y la forma de orientarse mirando la Cruz del Sur. La apertura definitiva para el público en general se realizó el 5 de abril de 1968.

A partir de aquellos días y a lo largo de su historia, el Planetario ha promovido la divulgación científica, posibilitando que el conocimiento científico trascienda el mundo académico y sea accesible a todas las personas. Desde nuestro lugar de trabajo, contribuimos con la producción colectiva de la cultura. Entendemos que ella nos permite reflexionar sobre nosotros mismos, formar seres específicamente humanos, racionales, críticos y éticamente comprometidos. A través de la cultura discernimos valores, efectuamos opciones, nos expresamos y buscamos incansablemente nuevas significaciones, creando obras que nos trascienden.

La idea de que la Ciudad de Buenos Aires contara con un Planetario comenzó a plantearse en 1958 por iniciativa del Concejal socialista José Luis Pena y del Secretario de Cultura del Municipio Aldo Cocca.

Las obras de construcción del Planetario Galileo Galilei comenzaron, bajo dirección del arquitecto argentino Enrique Jan, de la Dirección General de Arquitectura de la otrora Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires (MCBA), en 1962. Los trabajos estuvieron a cargo de la Compañía de Construcciones Civiles S. A., el por entonces intendente Eugenio Schettini lo inauguró el 20 de diciembre de 1966.

La primera función se realizó el 13 de junio de 1967. Del primer espectáculo participaron los alumnos de la Escuela Comercial Nº 1 de Banfield y del Colegio de la Santa Unión de los Sagrados Corazones, de la Capital Federal. El profesor de Geografía y Matemática Antonio Cornejo les mostró en dicha ocasión como estaría el cielo sobre Buenos Aires, la Antártida Argentina y el polo sur esa noche, y la forma de orientarse mirando la Cruz del Sur. La apertura definitiva para el público en general se realizó el 5 de abril de 1968.

Según el arquitecto Enrique Jan “este edificio es uno de los pocos en el mundo proyectado y construido partiendo del módulo triángulo equilátero.

La elección arquitectónica de esta figura geométrica encierra un simbolismo que fue buscado expresamente. Es la superficie plana más perfecta que se puede realizar con un mínimo de lados iguales, encerrando en si misma un principio simbólico de unidad primigenia. Estas condiciones secuenciales introducidas en todo el desarrollo del proyecto arquitectónico quiso ser la idea rectora que acompañase y mostrase la íntima relación entre las partes y el todo, sugiriendo lo ocurrido desde la partícula elemental primera (de la materia) hasta ese desarrollo cósmico en el cual estamos inmersos”.

El edificio consta de cinco pisos, seis escaleras (una helicoidal) y una sala circular de 20 metros de diámetro con 280 nuevas butacas 4D. Esta cúpula semiesférica está recubierta interiormente con renovadas placas de aluminio, que sirven como pantalla.

Reforma del 2011: Planetario Galileo Galilei, en el barrio de Palermo.
Hasta 2011 se utilizó un proyector planetario Zeiss Mark V de 5 metros de altura y 2,5 toneladas de peso,1 con unos cien proyectores. Constaba de un armazón cilíndrico con proyectores independientes para la Luna, el Sol y los planetas visibles a simple vista -Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno-, y dos esferas en los extremos que proyectaban las estrellas. Un sistema de proyectores y equipos láser dirigidos a esa cúpula brindaban diversos espectáculos sobre la conformación del universo, con la exhibición de 8.900 estrellas fijas, constelaciones y nebulosas.

En 2011 se realizó una reforma en la Sala del Planetario. La reapertura se llevó a cabo el jueves 15 de diciembre de 2011. Los cambios realizados durante la reforma fueron varios: Se instaló el proyector MEGASTAR II A, que muestra estrellas de hasta una 11° magnitud, lo que serían aproximadamente un millón de estrellas más que los planetarios convencionales. Además, proyecta más de 140 cúmulos y nebulosas y la Vía Láctea puede apreciarse con un realismo nunca antes logrado. El proyector es el primero en el mundo en adoptar lámparas LED, reemplazando las lámparas anteriores de un consumo de electricidad mucho mayor.
Los espectáculos ahora tienen imágenes de alta resolución y cuentan con DigitalSky II, que es un sistema de video full-dome de avanzada que cubre la cúpula completa.
La reforma también agregó una nueva cúpula externa con iluminación ecológica e intercambió las 360 butacas normales por unas de tipo 4D, que incorporan un control remoto que permite al espectador interactuar durante la proyección. Además el sistema de sonido se actualizó al digital 5.1.
El lago que estaba en el parque fue recuperado.


TIPS HISTORICOS

* El arquitecto Enrique Jan fue el artista que ideó y construyó nuestro Planetario. Jan concibió un edificio basado en un triángulo equilátero, la superficie plana más perfecta que se puede realizar. Tan liviana fue la propuesta del arquitecto, tan etérea, que los ingenieros, arquitectos y constructores decentes de nuestro país, pusieron el grito en el cielo. Sin embargo, Jan siguió adelante con su quijotada mientras, con las manos dentro de los bolsillos de la impecable chaqueta, cruzaba los dedos.

Cuentan que el arquitecto Jan tenía un ejemplar de la primera edición de Crónicas Marcianas de Ray Bradbury. El propio autor afirmó alguna vez, incluso en la radio, que todos los ejemplares de la primera edición de su libro Crónicas Marcianas de 1946 tienen poderes especiales, protectores. Una cualidad mágica especial: Jan cortó el ejemplar en tres partes y las puso en cada una de las patas que sostienen levemente la estructura del edificio. Algunos sospechan que escondió el libro entero en el espacio de más de un metro que hay entre la cúpula exterior y la interior del edificio.

* Desde el comienzo de la excavación del Planetario, en julio de 1962, hasta la terminación del hormigonado de la cúpula, en diciembre de 1964, transcurrieron unos treinta meses.

* El techo de la sala es una cúpula de ocho centímetros de espesor por once metros y medio de radio. Está recubierto por afuera por 960 paneles prefabricados, que son los que le dan al techo la graciosa característica de una cesta de paja puesta como sombrero. Por adentro, la misma cúpula está revestida por una estructura semiesférica de aluminio perforado pintado de blanco, sobre el que se proyectan los cielos de las exhibiciones. Revestida es un decir, porque la cúpula interior se despega más de un metro de la superficie de la cáscara de hormigón, dejando un espacio considerable para instalaciones de sonido, materiales aislantes y cables. Este es un detalle importante: entre ambas cúpulas, la interna y la externa, hay un pasillo circunvalador por el que puede caminar una persona. Es un lugar oscuro y húmedo, reservado a los técnicos.

* La idea de que Buenos Aires contara con un Planetario comenzó a gestarse en 1958 por iniciativa del Concejal socialista José Luis Pena y del Secretario de Cultura del Municipio Dr. Aldo Cocca.

* El edificio consta de cinco pisos, seis escaleras (una helicoidal) y una sala circular de 20 metros de diámetro con 360 butacas reclinables.

* En la explanada de acceso al Planetario se puede apreciar un meteorito metálico encontrado en 1965 en la provincia del Chaco.

* Su cúpula semiesférica tiene 20 metros de diámetro y está recubierta interiormente con chapas de aluminio, que sirve como pantalla. En el centro está ubicado su corazón: el auténtico planetario.

* Lo que se llama el instrumento planetario es un aparato de 5 metros de altura y 2,5 toneladas de peso, que tiene unos cien proyectores. Consta de un armazón cilíndrico con proyectores independientes para la Luna, el Sol y los planetas visibles a simple vista -Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno-, y dos esferas en los extremos que proyectan 8.900 estrellas. El aparato, de marca Zeiss, es una versión más moderna del creado en la década del 30 en Alemania.

* Un sistema de proyectores y equipos láser dirigidos a esa cúpula brindan diversos espectáculos sobre la conformación del universo, con la exhibición de 8900 estrellas fijas, constelaciones y nebulosas.

* La semiesfera está montada sobre una red de 5.300 barras de acero interconectadas, planchas de aluminio y madera, vidrios curvos y una base de hierro en forma de U, es decir, seis triángulos equiláteros cuyos vértices dispuestos hacia adentro dan como resultado un círculo.

* Casi siete millones de personas ya vieron alguna de las 25.000 funciones que se brindaron durante tres décadas.

* En el museo del primer piso se expone una roca lunar que trajo a la Tierra la misión Apolo XI para el Planetario. Fue un regalo del ex presidente estadounidense Richard Nixon (quien luego renunciaría por un escándalo de espionaje)

* En las lajas del camino de entrada, traídas de Neuquén, se pueden encontrar amonites, fósiles marinos extinguidos hace alrededor de 100 millones de años.