El Palacio de los Patos, Ugarteche 3050. Un edificio emblemático del barrio de Palermo.

El Palacio de los Patos es un edificio de viviendas situado el la calle Ugarteche 3050, en el barrio de Palermo de la ciudad de Buenos Aires. Construido entre los años 1927 y 1929 ocupa media manzana con sus 144 departamentos. Su bella arquitectura francesa tiene armoniosas y simétricas fachadas y una distribución poco común alrededor de patios internos. Es una edficación emblemática del patrimonio de la ciudad, pero su fama viene de las personas que lo habitaron y que dieron origen a mitos y leyendas que aún están presentes.

El Palacio de los Patos es un edificio de viviendas situado en la calle Ugarteche 3050, en el barrio de Palermo de la ciudad de Buenos Aires. Construido entre 1927 y 1929, ocupa media manzana con sus 144 departamentos. Es un testimonio de una época y de un estilo de vida que ya no volverán. Es conocido por su bella arquitectura francesa de armoniosas y simétricas fachadas pero la fama se la han dado los personajes que en él han vivido. Desde su construcción, el edificio ha sumado a sus años muchas historias, leyendas y mitos.

El libro de Jorge Ercasi es el resultado de varios meses de búsqueda de información y entrevistas. La primera intención de relatar y documentar la historia del edificio. En un edificio en donde han vivido cientos o miles de personas es un microcosmo del que surgen constantemente más y más historias, pero lo que aquí es relatado llega hasta las puertas de los departamentos. Sin duda, adentro de ellos han ocurrido y ocurren otras historias apasionantes, pero ellas son personales y únicamente sus dueños tienen el derecho de difundirlas o de ocultarlas. Pocos edificios de Buenos Aires superan al Palacio de los Patos en leyendas y mitos. Las ficciones y realidades se relacionan con: gente bien, apellidos tradicionales e ilustres, habitantes con títulos de nobleza, artistas, escritores, políticos y otros personajes notables, fiestas fastuosas con alfombras rojas, carruajes circulando por el patio central, porteros con librea, exposiciones de arte, conciertos de música, ruidosas manifestaciones de “gorilas” o “contreras” durante los primeros gobiernos de Juan D. Perón, conmovedoras acciones de solidaridad entre vecinos y varios más. Todas estas leyendas y mitos ya son parte de la tradición, misterio, encanto y valor del edificio. Antes de pasar a la historia, es obligación destacar y agradecer los testimonios y la colaboración brindados por los numerosos vecinos entrevistados y por el Sr. Manuel Héctor Chopitea, hijo de Alfredo Miguel Chopitea el primer propietario del Palacio de los Patos.

Respecto a los apellidos ilustres, la lista es extensa. Algunas de las familias que vivieron en la casa fueron: Allende, Amadeo, Arana, Avellaneda, Balbastro, Barrenechea, Basavilbaso, Benegas, Bengolea, Billoch, Billoch Newbery, Boerr, Bunge, Cané, Cantilo, Carbó, Carman, Casares, Coelho Cranwell, Colombres Mármol, Conte Mac Donell, Crespo Naón, Cullen Ayerza, Dhers, Díaz Colodrero, Fidanza, Frías Bosh, García Merou, Gibson, González Ezeiza, González Victorica, Grondona, Guerra Stewart, Holmberg, Huergo, Isla Casares, Jacobs, Jolly Pérez, Keen, Lacroze, Lanús, Lanusse, Lastra, Latham Uturbey, Lezica, Marcó del Pont, Meyer Arana, Mujica, Murray, Newbery, Noetinger, Ocampo, Otamendi, Pacheco, Parera, Pereyra Lucena, Ramos Mejía, Rauch Otamendi, Roca, Rocha Grondona, Rodríguez Larreta, Ros Artayeta, Ruiz Huidobro, Ruiz Moreno, Saénz Peña, Saint, Saubidet, Senillosa, Solanas, Sorondo, Storni, Sundblad, Tezanos Pinto, Tedín Uriburu, Thwaites, Tomkinson, Tornquist, Urdinarrain, Uriburu, Videla Dorna, Viel Temperley, Villegas Oromí, Viñas Urquiza, Von Grolman, Zapiola, Zimmermann y otros más.