Saturnalia en el Jardín Botánico del Barrio de Palermo.

La entrada principal se ubica en Av. Sante Fé 3951 y el Jardín abre sus puertas de 8:00 hs hasta las 18:00 hs. todos los días. La entrada es gratuita. (Estación de Subte más cercana: Plaza Italia – Línea D)

Las leyendas escritas que contiene la obra explican su mensaje:

TOTIUS ORBIS MORTVOS PLANGO ROMANUS ORBIS RVIT (Lloro la muerte en todo el mundo, el Imperio Romano desaparece). San Jerónimo.
SAEVIOR ARMANIS LVXVRIA INCUBVIT VICTVMQVE VLCSCITVR ORBEM (Ha hecho más vencidos, la lujuria, que las armas crueles) Juvenal.
IN VIDA FACTORVM SERIES SVMMISOQVE NEGATVM STARE DIV NIMIOQVE GRAVE SVBPONTERE LAPSVS NEC SE ROMA FERENS. (Conviene estar fuerte ante los emperadores y si en la adversidad, se cae bajo la presión de ellos, no convienedirigirse a Roma) Juvenal.

Son más de siete hectáreas de verde en plena ciudad, con unas siete mil especies botánicas perfectamente mantenidas y cuidadas.

En los diferentes sectores que componen a dicho jardín se nuclea la flora más variada perteneciente a los distintos continentes del planeta. Del Asia: se aprecian ejemplares como ginkgo biloba; de Oceanía: acacias, eucaliptus y casuarinas; de Europa: robles, avellanas y olmos; y del África: helechos, palmeras, datileros y gomeros. Además, de Estados Unidos provienen las sequoias que se aprecian por el jardín, y de Argentina la tipa abunda como especie arbórea autóctona.

Cuenta con bellas esculturas que vale la pena conocer como “La Primavera” u “Ondina de Plata”, “Loba Romana”, “Mercurio”, “Venus”; otros grupos magníficos como “Saturnalia”, las estatuas de mármol que simbolizan movimientos de la VI sinfonía de Beethoven denominada “La Pastoral”, y el grupo escultórico “El Despertar de la Naturaleza”. Posee además un invernáculo, una biblioteca, el Museo Botánico, y la Escuela Municipal de Jardinería, además de plácidos y serenos senderos para caminar y contemplar la variada vegetación.

Se recomienda visitar dentro del Jardín Botánico el denominado “Jardín Romano”: donde se pueden apreciar álamos, olmos, cipreses, laureles, rosales, hidras y plátanos entre otras especies provenientes de Italia; el “Invernadero Mayor”: para conservar especies que requieren protección de la intemperie cuya construcción data de 1899 y fue adquirida a Francia con un estilo art nouveau único en el mundo; “Jardín Francés”: donde se encuentran fresnos, lilas, jazmines, medreselvas y robles entre variadas especies con un trazado simétrico perteneciente al época del reinado de Luis XIV (1643-1715) en Francia.

Saturnalia es el nombre de un grupo escultórico hecho en bronce patinado que representa la festividad homónima que se practicaba en la Roma antigua y finalizaba con la realización de orgías y gente emborrachándose. La obra, realizada en 1900, es del italiano Ernesto Biondi y recibió críticas contrarias debido a la temática que en ella se representaba.

La escultura original se encuentra en la Galería de Arte Moderno de Roma, mientras que en el Jardín Botánico de Buenos Aires se halla una copia realizada en 1909.

Tipo Grupo escultórico
Ubicación El original: en la Galería de Arte Moderno de Roma. Una copia: en Buenos Aires, en el Jardín Botánico Carlos Thays
Autor Ernesto Biondi (italiano)
Inauguración Original: 1900; Copia: 1909
Caracterésticas Realizado en bronce patinado. La obra se desarrolla en forma horizontal
Dimensiones Las diez figuras humanas están realizadas a escala real.

En el año 1900, el italiano Ernesto Biondi (1855-1917), exhibió su obra Saturnalia en la Exposición de París, en la cual habáa trabajado los últimos diez años, y obtuvo el primer premio.

En la obra están representadas diez figuras, de distintas clases sociales de la Roma antigua: desde prostitutas y esclavos hasta patricios y gladiadores, tomando parte de la Saturnalia, fiesta en honor al Dios Saturno, que consistía en beber y comer en abundancia para luego dedicarse al placer en una orgía desenfrenada. Todas las figuras mostraban un aire de decadencia y a muchos no les gustó el trabajo por su temática.

El argentino Hernán Cullen Ayerza (escultor, abogado y diplomático), la adquirió en 1907, cuando era secretario de la embajada en Roma, y había estudiado con Biondi. Le propuso a éste realizar un calco de la obra con la idea de venderla a la Municipalidad de Buenos Aires, para embellecer la ciudad. Así surgió la ínica copia de la obra, que al llegar a Buenos Aires, el 14 de febrero de 1910, tuvo que permanecer en la aduana hasta 1912, pues no contó con el apoyo de los funcionarios porteños debido a la temática de la obra.

Entonces Ayerza la emplazó en el jardín de su residencia (Esmeralda 1275). Cuando murió, en 1957, siguiendo lo expresado en su testamento, fue donada al Museo Nacional de Bellas Artes, en Buenos Aires. Pero en corto tiempo el museo la entregó en calidad de préstamo a la Municipalidad, quien la conservó en depósito. En 1963, a las dos semanas de la asunción del presidente Arturo Umberto Illia, se la ubicó en el Club Ciudad de Buenos Aires. Durante el auto llamado Proceso de Reorganización Nacional, última dictadura militar argentina (1976-1983), se la trasladó al Centro Cultural General San Martín, pero en 1981 se decidió censurarla y quedó perdida en un depósito municipal.
En 1987, ya en un gobierno democrático, fue rescatada, cubierta de estiércol, de unas caballerizas.1 Entonces, en 1988, se la emplazó en su ubicación actual, en el Jardín Botánico Carlos Thays.

Fiestas romanas
El poeta romano Ovidio escribió en la madurez de su vida un calendario poítico llamado Fastos, donde describe las diversas fiestas romanas y las leyendas relacionadas con cada una de ellas. Escribiá un libro por cada mes del año de los que sélo se conservan los seis primeros.

Los romanos llamaban feriae a las fiestas. La asistencia a las ceremonias era pública pero no obligatoria. Se interrumpía el comercio, el trabajo y los procesamientos, además de que se debían evitar las pendencias y las peleas de particulares. Los esclavos efectuaban sus labores y también algunos animales, con excepción de los equinos.
Las fiestas tenían por lo general un carácter religioso (rl historiador griego Polibio dice que los romanos eran más religiosos que los mismos dioses). Se organizaban tumultosas procesiones en las que los protagonistas llevaban máscaras que representaban a los genios de la Tierra y la fecundidad. Se cree que estos cortejos dieron origen a las representaciones de teatro. Algunas de estas manifestaciones fueron prohibidas por el Senado Romano a partir del año 186 a. C., como ocurrió con las Bacanales, pero las sectas místicas y el pueblo sigui” guardando la tradición hasta bien entrada la época imperial.

Feriae latino, era una fiesta anual, que se celebraba en el monte Albano. Era móvil y la fecha la fijaban cada año los cónsules entrantes, durante la reunión que el Senado convocaba en el templo de Júpiter Óptimo Máximo. El dios festejado era Júpiter Latiaro.

Se trata de una obra encuadrada dentro del estilo clásico del romanticismo italiano de fines del XIX, que emana realismo. Impresiona por la expresión de los rostros y de los cuerpos, desbordantes y brutales de los soldados, como así también por la esbeltez y voluptuosidad de las figuras femeninas, conformando un grupo que expresa un movimiento vivo y desenvuelto.

Esta obra tiene una larga y curiosa historia de discriminación e incomprensión, por parte de las autoridades de nuestro país. Biondi trabajó más de 10 años en ella hasta que fue exhibida por primera vez en la Exposición Universal de París de 1900, con gran aceptación del público y controversia entre los críticos. Ganó el premio Gran Prix y su autor recibió la Cruz de Caballero de la Orden de la Legión de Honor de manos del presidente francés Loubet.

El argentino Hernán Cullen Ayerza (escultor, abogado y diplomático), la adquirió en 1907, cuando era secretario de la embajada en Roma. Había estudiado con Biondi y le propuso a éste realizar un calco de la obra con la idea de vendérsela a la Municipalidad de Buenos aires, para embellecer la Ciudad.

Así surgió esta única copia que, al llegar a Buenos Aires el 14 de febrero de 1910, tuvo que permanecer en la aduana hasta 1912, pues no contó con el apoyo de los funcionarios porteños debido a su temática.

Entonces Ayerza la emplazó en el jardín de su residencia en la calle Esmeralda, donde estuvo por más de 40 años. Cuando murió, en 1957, siguiendo lo expresado en su testamento, fue donada al Museo de Bellas Artes en Buenos Aires. Pero en corto tiempo el museo la entregó en calidad de préstamo a la Municipalidad, quien la conservó en depósito. En 1963, durante la Presidencia del Dr. Arturo Umberto Ilia, se la ubicó en el Club Ciudad de Buenos Aires. Más tarde, durante la última dictadura militar argentina (1976-1983), se la trasladó al Centro Cultural General San Martín, pero en 1981 se decidió censurarla y quedó perdida en un depósito municipal, en una caballeriza, cubierta de estiércol.

Con el retorno de la democracia fue rescatada y emplazada en el Jardín Botánico en 1984. Demoraron en emplazarla sesenta y un años y fue siempre exhibida en espacios cerrados o semi públicos. Su emplazamiento actual, en el Jardín Botánico, también le da un espacio elegido, protegido y reservado. Pero, por su temática y expresionismo en la representación, el espectador no pasa indiferente frente a este grupo. El hecho de estar a nivel del suelo y sin rejas, permite acercarse, disfrutar y asombrarse frente a estas figuras que gesticulan, se ríen y se muestran en una atmósfera decadentista que asombra hasta el día de hoy.

La escultura representa una escena de la celebración religiosa pagana que anualmente llevaban a cabo los antiguos romanos, realizada en honor al dios Saturno.

Es una escena eminentemente teatral. Un patricio arrastra a su derecha a un sacerdote e intenta levantar a otro. A su vez, uno de los sacerdotes extiende su mano hacia una de las patricias que ríe y retrocede apoyándose en el hombro de un gladiador, mientras que su hijo aparta con su mano al sacerdote, acercándose a su madre. El gladiador, observa esta escena, mientras toma por el hombro a una prostituta. Un soldado toma del brazo a un esclavo, que avanza y abraza a un músico que toca dos cornetines, indiferente a lo que acontece.

Una calle de Roma en una noche de Saturnalia. A la derecha del que mira se ve un patricio que arrastra a un sacerdote e intenta levantarlo del piso, otro obscenamente caído por la borrachera. Del resto están borrachos tres, el viejo y los dos sacerdotes flojos y obesos. Uno de ellos, aquél que todavía se tiene en pie, extiende su mano gorda y poblada de anillos hacia una patricia, que ríe ante su obscena reclamación.

El grupo está representado en el estilo del tardo romanticismo italiano, de fines de siglo, de gran realismo expresivo y rostros de facciones vulgares. La vitalidad de los cuerpos encuentra toda su expresión en las figuras centrales; las figuras femeninas son de un tipo esbelto, conformando un grupo que expresa un movimiento vivo y desenfrenado.